1982 fue el año de Naranjito, de la muerte de chanquete y del nacimiento del ZX Spectrum. Sí señores, al tiempo que observábamos atónitos como Pancho gritaba aquello de “Chanquete ha muerto” podíamos teclear y disfrutar en casa ese año y posteriormente de juegos míticos como Manic Miner (o Mineroloco como lo llamaba el Load’n’Run), R-Type, Skool Daze, Target Renegade o Saboteur. Ya que España no consiguió brillar en su mundial teníamos que entretenernos con algo.

El culpable del robo de horas de vida de cientos de miles de jóvenes jugones fue el británico Clive Sinclair. El suyo no fue el primer ordenador doméstico del mercado pero sí el más asequible y popular. Su precio permitió que toda una generación experimentara con la programación en BASIC al tiempo que se enfrentaba a minutos interminables de juegos cargados en cintas de casete.

Con un microprocesador de solo 8 bits el ZX Spectrum se convirtió en una pieza clave en la historia gamer a la que rinden culto auténticos clubs de fans que recopilan tanto hardware como software y que se han convertido en eminencias de este ordenador doméstico que revolucionó el mercado y que cuenta con más de 25.000 juegos y aplicaciones, muchos de ellos recopilados en la red.

Teniendo en cuenta que el mítico Spectrum se convirtió en un objeto de culto no es de extrañar que en pleno siglo XXI se haya querido resucitar a la criatura. Es por ello que recientemente ha salido al mercado la ZX Spectrum Next, y la ya lanzada ZX Spectrum Vega, ediciones actualizadas de este ordenador que son totalmente compatibles con el original y cuya puesta en marcha fue posible gracias a una campaña de Kickstarter que consiguió en poco tiempo los fondos necesarios para este proyecto. No obstante, hay también campañas fallidas como las de ZX Spectrum Vega+

Otro ejemplo de cómo se adapta el mundo Spectrum a los tiempos modernos es la sustitución de las cintas de casete por mp3, como ya os empezamos a introducir en otros posts anteriores. No tardarás 4 minutos en cargar un juego con la emoción incierta de ver si funciona o no, pero a cambio podrás disfrutar de un pedazo de tu infancia en pantalla grande.  O ya puestos a pedir, también está la opción de usar el interfaz Divide el cual cargando los juegos en una memoria SD, reduce el tiempo de carga a milisegundos.

Poco más queda por añadir, al menos en lo esencial, porque el mundo Spectrum es tan amplio y hay tantas voces autorizadas que conocen todos sus secretos que a nosotros solo nos queda decir: Larga vida a tu Spectrum.